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Los Expedientes de la Junta Electoral Provincial de Segovia

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El Archivo Histórico Provincial de Segovia presenta un nuevo Tesoro del mes

Del 9 de febrero al 8 de marzo de 2021 el Archivo Histórico Provincial de Segovia presenta como tesoro del mes los Expedientes de la Junta electoral Provincial de Segovia. 

El Archivo Histórico Provincial de Segovia conserva un grupo de documentos especialmente interesantes. Se trata de todos los expedientes electorales entre 1977 y 2006 referidos a los procesos de elecciones del Congreso y Senado, las elecciones generales, los diferentes referendos, constitucional, OTAN, referéndum de la Constitución Europea, elecciones municipales, procuradores de las Cortes de Castilla y León o elecciones al Parlamento Europeo. Estos documentos configuran una parte importante de la historia democrática en nuestra provincia. Reflejan, de primera mano y antes que cualquier comentario por parte de la prensa o los propios partidos políticos, los resultados de cada proceso electoral mesa por mesa. En ellos podemos ver como se resolvieron las elecciones en cada pueblo o encada barrio, sin interpretaciones. Es información “en bruto”.

Sin embargo, los expedientes de elecciones existían antes, aunque se nos haga raro, de la transición que supuso dejar atrás el Régimen de Franco y encaminarnos por la vía seguida en los países democráticos de Europa occidental. Durante el periodo de la dictadura, se hicieron elecciones de forma recurrente. Esto le servía al franquismo para revestirse de democracia que llamaba “democracia orgánica” y disimular su corte totalitario. 

Franco organizó sus “Cortes Orgánicas” que se regían por la Ley Constitutiva de las Cortes de 17 de julio de 1942 que fue reformada en la Ley Orgánica del Estado de 1967. Franco diseñó un pseudoparlamento, inspirado en el fascismo italiano, con representación corporativa no democrática. Los procuradores eran elegidos por tercios. Una parte, por “derecho propio” los nombraba Franco, una segunda parte correspondía al “tercio de familia” y, por último, el tercio de representación sindical. El régimen explicaba que una sociedad debía de estar compuesta por elementos naturales de forma organizada. Estos elementos eran la familia, el sindicato y el municipio. Lógicamente, el concepto sindicato no se basaba en la representación de los trabajadores ya que mezclaba patronales y trabajadores en una línea vertical establecida por los diferentes sistemas productivos y la familia era organizada en torno a la llamada “cabeza” no a los individuos que quedaban sometidos a su jefe natural, el cabeza de familia.

Del final de este periodo nos han llegado expedientes electorales que son muy curiosos. Por un lado muestran la manera de entender un proceso electoral en un sistema totalitario rígido, donde el individuo, entendido como ciudadano, no tenía capacidad de decidir por sí mismo, sino a través del tercio que le representaba en estas peculiares Cortes. Por otro lado, las formalidades y la retórica que conlleva y documento con tanta carga política, es una magnífica fuente para entender que supuso el franquismo y cómo evolucionó entre 1939 y 1975.

Esta documentación cuenta, además, con un volumen importante dedicado a la publicidad: Carteles, folletos, pasquines, pegatinas… Presentan los procesos de elecciones de manera diferente en función de a quién se dirigen. Su estética y diseño son el mejor reflejo de la sociedad que los creó, recibió y leyó y que se vio mediatizada por su contenido.