Saltar al contenido principal.

Acceso a otros temas jcyl.es

Página de inicio de la Junta de Castilla y León

Archivos

Contacto

Acceso a otros temas jcyl.es

Archivos de Castilla y León

Redes Sociales

  • Facebook
  • Youtube
Contenido principal. Saltar al inicio.

Lugar de trabajo y oración

Salvo por la diferencia esencial de su ubicación física, conventos y monasterios comparten en líneas generales las mismas características arquitectónicas, con la salvedad de que los primeros, al edificarse en espacios urbanos, suelen ser normalmente de dimensiones más reducidas que los monasterios.

Un monasterio o convento se compone de diversas partes y estancias que siguen por lo general un mismo esquema con algunas variantes. La estructura arquitectónica debe dar como resultado la autonomía de la comunidad, algo parecido a una pequeña ciudad donde el religioso encuentre todo lo necesario para dedicar su vida a Jesucristo.

La iglesia, lugar de oración, es el edificio principal. En torno a ella se iban alzando las dependencias necesarias. La iglesia se empezaba a construir por el ábside y tenía fácil comunicación con las celdas de las monjas a través del claustro. Otras estancias fundamentales eran el comedor o refectorio y una sala de reuniones o sala capitular, además de los locales necesarios para los servicios, cocinas, almacenes, etc.

El claustro era quizás el segundo elemento en importancia. Estaba construido generalmente junto a la nave sur de la iglesia, aunque hay bastantes modelos que lo presentan junto a la nave norte. La iglesia tenía una puerta de acceso al claustro. En este espacio estaban distribuidas las estancias de mayor uso para la vida de las religiosas.